"¡Once años esperando para esto!"

jueves 14 de agosto de 2008

"¡Once años esperando para esto!", pensarán muchos aficionados atléticos. "Siempre nos quedará el Calderón", los más optimistas. Allí deberán acudir con sus bufandas y las pastillas para el corazón, porque visto lo visto, tocará sufrir. El Atlético volvió a Europa y la tiritona del viaje en avión no se quitó ni al pisar tierra firme. Errores impropios de dos centrales internacionales, imprecisiones y nula circulación del balón fueron sus señas de identidad. Desde el primer minuto al último. Y así, claro, lo normal es perder. Y lo hizo: 1-0. La mejor noticia. Peor es difícil hacerlo. Es remontable.
Cuando todavía el cuerpo se removía en el sofá buscando la posición para tan insigne ocasión, un pellizco en el corazón hizo saltar a los atléticos. Y, encima, otra vez la defensa, convertida en un agujero negro que absorbe cualquier materia humana dispuesta a ejercer de central. Ujfalusi y Heitinga llegaron para cicatrizar una herida que se desangraba de manera constante y, antes del primer minuto, fallaron. El central checo se 'comió' un centro desde la derecha, Heitinga no reaccionó y el balón le cayó a Rakitic que obligó a Leo Franco a realizar un señor paradón.
Aviso. El tiempo de cortesía para asentarse en el campo apenas existe en la Champions. Si tardas en darle al 'on', lo pagas. Y el Atlético no terminó de conectarse al partido. Farfán siempre encontraba la espalda de la zaga colchonera, obligando a Leo Franco a no pestañear. Una, dos y hasta tres veces salvó a su equipo el portero, por más que sus compañeros se empeñaban en que los odiara.
A la media hora de partido, la red que salvaguardaba la vida del Atlético se rompió. Pander ejecutó con calidad una falta al borde del área, tocada cerca de la escuadra. Gol y ansiedad, porque no había indicios que apuntasen a una reacción. Entre otras razones, porque el Kun Agüero estaba lejos, muy lejos, en China. Y allá que se hubieran ido a por él en el descanso si la UEFA les hubiera dejado. Pero no, debían afrontar el reto sin su varita mágica.
Los murmullos crecían en la grada en cada balón colgado en el área rojiblanca. Porque eso fue lo que más hubo en el partido: balones largo. El fútbol escaseó. El Schalke se llevó el partido no por calidad, sino porque puso más ganas. Más empeño. Y cuando el otro no pone nada, la balanza se decanta.
Finalmente, el Atlético pudo alinear a Assunçao, pero si no hubiera jugado nadie habría notado la diferencia. Ni él ni Raúl García construyeron fútbol. El centro del campo era territorio prohibido. Estaban centradas en dar facilidades en el balcón del área, que los alemanes no aprovecharon. Lo que, claro está, también habla de su calidad.
Más por obligación que por otra cosa, el Atlético dio un paso adelante. Comprobó que el balón era redondo y comenzó a tener un poco el control del partido. Simao era la nota de color en un panorama gris. Lo intentó una y otra vez. El balón no le quemaba y eso lo agradecían sus compañeros. Sólo lo acompañaba Sinama, que en dos 'flashes', dos disparos cruzados, pudo cambiar el sentido del partido. Pero entonces llegó la expulsión de Antonio López y el partido se acabó. "Siempre nos quedará el Calderón", debieron pensar.

FICHA TÉCNICA

SCHALKE 1
Schober; Westermann, Howedes, Bordon, Pander; Ernst, Jones, Engelaar, Rakitic (Asamoah, min. 78); Farfán (Altintop, min. 70) y Kuranyi.

ATLÉTICO DE MADRID 0
Leo Franco; Perea, Ujfalusi, Heitinga, Antonio López; Assunçao, Maxi Rodríguez, Raúl García, Simao (Pernía, min. 85); Sinama (Luis García, min. 67) y Forlán


Liga de Campeones. Ronda Previa. Ida.
Estadio: Veltins Arena. 54.142 espectadores.
Árbitro: Peter Frojdfeldt (SUE). Amonestó a Ernst (min. 10), Farfán (min. 41), Jones (min. 89), Raúl García (min.18), Heitinga (min. 34), Maxi Rodríguez (min. 82), Pernía (min. 88) y Luis García (min. 91). Expulsó por doble amarilla a Antonio López (min. 28 y min. 75).
Gol: 1-0. Minuto 30. Pander.
fuente :el mundo

gf